La confianza es madre del descuido.
Las muchas promesas disminuyen la confianza.
Lo malo de la ignorancia es que va adquiriendo confianza a medida que se prolonga.
No es prudente poner gran confianza en palabras pronunciadas en momentos de emoción.
No necesitamos tanto de la ayuda de nuestros amigos como de la confianza en esa ayuda.
Sólo está seguro el que no admite a nadie en su confianza.
El que confio sus secretos a otro, se hizo esclavo de él.
Calumniad, calumniad que algo quedará.